RoGaTiVa A La LoCuRa Hipnotizante musa, destino terrenal,
Adorable fortuna de poetas,
¡Ah, demencia! ¡oh, locura!,
Caballo sobre el agua,
Esposa de su porvenir,
Abre las puertas de tu gran templo,
Tu mano delirando ruega,
¡Cúmplase la hora de tu llegada!,
No prolongues más su espera.
La razón es insensual,
Ostra famélica que exige
Siempre sólo respuestas
Para colmar su apetito sin fin.
Ha oído por las noches tus pasos
Quebrando las hojas secas,
Descalza tu figura a media luz
Con nubarrones sombríos a tu espalda.
El hechizo albo de tu túnica sabe,
Tu penetrante mirada inolvidable,
Mas tú, ¿has escuchado su grito,
Su clamor en el insomnio infinito?,
¿Sus rogativas febriles has intuido
Por las noches de amarillas lunas?.
En los lagos púrpuras de su ansiedad
Te bañas desnuda,
Tu cuerpo contempla tras el follaje,
Creyéndote tangible cual la carne
Avanza tras tu conquista,
Pero aparece la lucidez vinagre
Y hondamente te sumerges.




