jueves, octubre 12, 2006


Nadie le dijo a la pequeña niña lo dificil que significa llegar a ser adulto.
Que una vez saltado de la torre del castillo con ayuda de algún princípe que una vez fue rana,
el bosque no se vería tan verde y claro, ni lleno de luces como parecia desde la ventana del castillo.
Nadie le dijo a la pequeña niña, que el bosque oculta secretos oscuros,
sombras que se mueven sigilosas,
amarillos ojos que observan a las criaturas pasar, y que no las dejan llegar muy lejos.
Nadie le dijo a la pequeña niña, que una vez escapado de su torre
no tendria más compañía que la soledad, y que en lugar de ser esclava del encierro de su palacio, lo sería ahora de la inmensa y profunda oscuridad, que innunda solitariamente el bosque
que ella eligió para vivir, o tal vez sobrevivir.
Nadie le dijo a la pequeña niña, lo mucho que cuesta un unicornio,
o una flor de siete colores...Nadie..nunca nadie le dijo...y ahora...ahora la que una vez fue una pequeña niña...llora impaciente por volver a su torre, por estar nuevamente encerrada, para así no tener miedo a la noche, ni a la mañana...ni a las mariposas nocturnas...
tampoco a los vientos frios provientes del bosque...ni a los árboles que la observan con recelo..y que se mueven sin que ella se de cuenta.
Si alguna vez le hubiesen dicho esto a la pequeña niña, ella no lo habría creído... y con más desespero habría saltado de su torre...pero si a mi me lo hubiesen contado...tal vez a esta hora no estaria vagando por la sombra del bosque negro.